El juicio contra tres mandos militares por los errores en la identificación de cadáveres en el accidente del Yak-42 celebra hoy su segunda sesión tras los interrogatorios de ayer a los tres acusados. El primero en declarar ha sido el Capitán Antonio González Hernández, enfermero del Ejército, que recibió la orden de viajar a Turquía al día siguiente del accidente. A preguntas del fiscal, ha respondido que viajó en el mismo avión que el Ministro de Defensa, Federico Trillo, que en ningún momento recibió instrucciones precisas del trabajo que iban a llevar a cabo, y que después de trasladar "bolsas, no cadáveres" al día siguiente los cuerpos fueron introducidos en féretros llegados de España, "con un número". A preguntas del abogado que ejerce la acusación particular en nombre de las familias de los afectados ha señalado que vio "de lejos, cómo el forense turco, aparentemente recogía muestras de ADN". Además ha explicado que los efectos personales hallados, como documentos o anillos, se introducían en la misma bolsa en la que venía.
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